La Zona
Libre de Colón dentro del Proceso de Apertura Comercial Internacional

S.E. Melitón
Arrocha, ViceMinistro de Comercio Exterior dirige su discurso a los
invitados de la Toma de Posesión de la Junta Directiva de la
Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón.
Quisiera en primer lugar, hacer público mi
agradecimiento a la Asociación de Usuarios de la Zona Libre
de Colón, no solo por la oportunidad que le brinda al Vice Ministerio
de Comercio Exterior de presentarles nuestra visión estratégica,
sino también por el liderazgo que esta asociación ha
demostrado en la redefinición de nuestro estado de situación
como país, dentro del contexto comercial internacional. Su participación
y colaboración en la Comisión de Negociaciones Comerciales,
organismo intergubernamental e intersectorial, que tiene la responsabilidad
de formular las posiciones de negociación que presentara la
República en sus diversos foros, han sido invaluables. Por esto,
Presidenta Donado, quisiera expresar en nombre del equipo que conforma
el Vice Ministerio de Comercio Exterior nuestro respeto y mi aprecio
personal.
Como dijera George Bernard
Shaw: Hay quienes ven las cosas como son y se preguntan por
qué, mientras que hay quienes ven las cosas como podrían
ser y se preguntan... porqué no? Dentro de este marco,
permítanme iniciar mi exposición con algunos antecedentes
de rigor.
En los últimos años han ocurrido profundos
cambios en el escenario mundial que no hubieran sido predecibles una
década atrás. Algunos de estos cambios son puramente
de índole económica y otros tienen su origen en alteraciones
del equilibrio político internacional. Todos contribuyeron,
no obstante, a conformar un escenario económico totalmente nuevo.
La economía mundial no se encuentra ya monopolizada
por los países desarrollados. Sin África, Asia, Europa
del Este y Latino América no podrá existir la globalización.
No cabe duda, que en los años que inician este nuevo siglo,
la industria y la producción panameña deberán
enfrentar una economía global cuyo rasgo distintivo es la progresiva
liberalización de los mercadeos y la creciente importancia que,
durante los últimos años, ha desempeñado el comercio.
Durante las décadas de los ochenta y noventa,
la mayoría de los países latinoamericanos aceptaron modificar
sus esquemas de sustitución de importaciones e implementaron
una estrategia comercial menos proteccionista, centrando la discusión
en cuál sería la mejor manera de abrirse a los mercados
internacionales, lo cual en nuestro entorno se ha materializado a través
de tratados de libre comercio.
El comercio ha sido, junto con los rápidos
progresos tecnológicos, especialmente la tecnología relacionada
con la información, las telecomunicaciones, el transporte y
los servicios logísticos, la fuerza motriz de la globalización.
Esta tendencia ha sido igualmente favorecida por el hecho de que un
número cada vez mayor de gobiernos han aplicado políticas
de liberalización, abierto los mercados y suprimido obstáculos
reglamentarios a la actividad económica.
Como consecuencia de los cambios en el entorno económico
internacional, se ha ido construyendo un consenso en torno a la importancia
de vincular la economía nacional a un mundo cada vez más
globalizado mediante la negociación de tratados de libre comercio
que permitan, por un lado, un mayor acceso de los productos y servicios
panameños a otros mercados y, a su vez, establezcan disposiciones
transparentes que incentiven y protejan la inversión extranjera,
la cual traerá consigo un aumento en la tasa de empleo.
Históricamente, la economía de Panamá
ha servido de plataforma de servicios a la comunidad internacional.
Nuestro país ha sido el eje central de una de las más
importantes rutas del comercio a nivel mundial. Como consecuencia,
la economía se ha especializado en el sector de mercadeo externo
de los servicios, destacándose como actividades más significativas
el sector marítimo, el Centro Bancario Internacional y la Zona
Libre de Colón.
Por instrucciones de la Señora Presidenta,
el Gobierno Nacional, en conjunto con la Administración de la
Zona Libre de Colón y la Asociación de Usuarios, han
prestado debida atención al cambio de nuestro entorno comercial,
consecuencia de nuestras negociaciones y de las de nuestros principales
socios comerciales.
En ese sentido y con la finalidad de que estecentro
neurálgico del comercio hemisférico mantenga relevancia
continental y sirva como precedente para futuras negociaciones comerciales,
hemos incorporado al proceso de negociación el Certificado de
Procedencia.
Constantemente se mencionan los beneficios que reportan
a los distintos países las actividades económicas efectuadas
a propósito de los regímenes de Zonas Francas, como por
ejemplo el aumento de las cifras de empleo. Sin embargo, pocas son
las referencias hechas al futuro papel que deberán jugar en
un entorno comercial cambiante, no solo a nivel hemisférico,
sino también a nivel global.
La Zona Libre de Colón, fue creada el 17 de
junio de 1948, y ha sido por 52 años la más grande del
Hemisferio Occidental, sirviendo además como el mayor centro
de distribución de mercancías para Latinoamérica
y el Caribe. En pocas palabras, Panamá es la vitrina comercial
de los que produce en buena parte del mundo y el hemisferio.
Desde una perspectiva estratégica, las economías
de escala logradas por su crecimiento ciertamente han generado beneficios
que, aunque difícilmente cuantificables en términos de
aporte a nuestro PIB, han tenido impacto no sólo para la economía
panameña sino también para las economías del área.
Me refiero por ejemplo a los precios unitarios logrados con respecto
al manejo de la carga y el pago de fletes, así como los precios
de contrataciones de los seguros.
En una frase, toda la región maneja costos
de transacción inferiores a los que se obtendrían de
no existir la Zona Libre de Colón. Incluso, consideramos, que
el volumen de las actividades desarrollada en el enclave, han hecho
sostenible los movimientos comerciales marítimos en el entorno
geográfico. En ese sentido, el efecto "magneto" ejercido
por la Zona Libre puede haber propiciado la rentabilidad de operaciones
comerciales marítimas que no están directamente asociadas
a su flujo comercial directo.
Ante esto, no es de extrañar que Panamá
presente una actitud proactiva en todos los foros de negociación
en que participa, para lograr el reconocimiento de esta actividad comercial
dentro de los tratados de Libre Comercio de última generación.
Ellos nos permitirá seguir prestando este servicio de redistribución
de carga de manera, económica, rapidez y eficiente.
En ese contexto, consideramos que la materialización
del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), nos
brindará la oportunidad de maximizar estos beneficios. Para
ello, se hace necesario salvar ciertos escollos que han sentado precedente
en varios acuerdo comerciales firmados en el hemisferio y que pueden
tener eco en las negociaciones del ALCA.

Vistas
de la presentación de S.E. Melitón Arrocha en el acto
de toma de Posesión de la Asociación de Usuarios de
la Zona Libre de Colón.
En ese sentido, en materia de acceso a mercados y
de prácticas desleales se librarán duras batallas. Los
problemas relacionados a las normativas sobre subvenciones son ampliamente
conocidas, pero se preguntarán: ¿Cuál es específicamente
el problema con respecto a las posibles disposiciones sobre acceso
a mercados y su relación con las zonas francas?
A pesar de ser una situación poco familiar
para la mayoría de los agentes económicos involucrados
en actividades vinculadas a la zona francas, seria factible predecir
que uno de los retos que dentro de los diferentes procesos de negociación
comercial enfrentarán las zonas libres, mantienen relación
con los requerimientos de expedición directa establecidos en
numerosos acuerdos de la región.
Estas disposiciones hacen indispensable que una mercancía
sea enviada directamente del país exportador al país
importador, para obtener el trato preferencial negociado. Para tal
efecto, suele considerarse como expedición directa:
Aquella norma que exige que los productos amparados
por el acuerdo sean transportados sin pasar por algún país
no participante del acuerdo, y aquella norma que exige que las mercancías
transportadas en tránsito por uno o más países
no participantes, con o sin trasbordo o almacenamiento temporal, se
encuentren bajo la vigilancia de la autoridad aduanera, cumpliendo
con estrictas condiciones adicionales.
Para ilustrar mejor el tema, utilizaremos como ejemplo
un embarque de mercancía que será exportada de Chile
a México y asumamos que esa mercancía:
Está amparada bajo el TLC bilateral entre
dichos países, Cumple con las reglas de origen de dicho Tratado,
y Transitó por la Zona Libre de Colón sin sufrir transformación
alguna.
La pregunta interesante sería, ¿Cuál
es el tratamiento preferencial en materia de aranceles que se daría
a esa mercancía? La respuesta hoy día es sencilla: ninguno.
El embarque no podría reclamar tratamiento TLC, que incluye
no sólo aranceles preferenciales sino también la protección
jurídica especial del Tratado. De esta forma, se obliga a los
productores mexicanos y chilenos a enviar directamente sus mercancías,
perdiendo los beneficios que le brinda la Zona Libre en cuanto al servicio
de comercia-lización de sus productos.
Ello, como es obvio a simple vista, no sólo
desfavorece en cierta medida a los prestadores de servicios de comercialización
de la Zona Libre de Colón, sino que limita enormemente las posibilidades
de los propios productores y fabricantes.
Sea que las empresas productoras estén ubicados
dentro o fuera de la zonas francas, las disposiciones sobre expedición
directa limitan el aprovechamiento de las economías de escala
que surgen al enviar un solo embarque de mayor tamaño a un lugar
céntrico del he misferio, donde se cuenta con un punto de exhibición
y que puede, a su vez, servir de punto de redistribución a varios
países.
Para hacerle frente a esta realidad, Panamá
ha presentado propuestas sobre procedimientos aduaneros, tanto en el
marco de sus negociaciones bilaterales como en el marco de las negociaciones
del ALCA, para la incorporación a nivel hemisférico de
lo que hemos denominado "el certificado de procedencia".
El certificado de procedencia es ya parte de nuestro
ordenamiento jurídico nacional, y consiste en un documento emitido
por el ente administrador de las zonas francas, basado en información
comercial confiable y verificable, que certifica que: una mercancía
determinada proviene de una país específico; y que dicha
mercancía no ha sufrido transformación alguna durante
su estadía en la zona franca ubicada en el territorio de la
República de Panamá.
De esta manera, las mercancías originarias
debidamente acompañada por el "certificado de procedencia"
y su respectivo certificado de origen, no perderán el carácter
de originarias por el mero hecho de haber sido almacenada en una zona
franca, manteniendo la posibilidad de beneficiarse de los tratamientos
preferenciales bilaterales que abundan en el hemisferio.
Adicionalmente, el Gobierno de la Excelentísima
Señora Presidenta, consciente de la importancia de promover
nuestras ventajas comparativas y competitivas, se encuentra impulsando
un agresivo programa de promoción internacional. En ese sentido,
y aunando esfuerzos, en los próximos meses el Ministerio de
Comercio e Industrias, a través del Vice Ministerio de Comercio
Exterior, en conjunto con la Asociación de Usuarios y la Administración
de la Zona Libre de Colón realizarán misiones comerciales
a Guayaquil, Ecuador y Santo Domingo, República Dominicana,
a fin de promocionar no solo la importante actividad comercial de reexportación
de mercaderías, sino también para concientizar a las
autoridades gubernamentales de estos países de la importancia
del certificado de Procedencia.
Señoras y Señores, la tarea es inmediata,
y requiere del liderazgo empresarial que ustedes durante muchos años,
le han demostrado al país, a nuestro hemisferio y al mundo.
Ser proactivos, flexibles e innovadores frente a este mundo de creciente
interdependencia, ya no es un cliché, es una realidad a la que
tenemos que adaptarnos. El Gobierno confía en su capacidad empresarial
y continuaremos trabajando conjuntamente a fin de lograr esa sinergia
que tanto requiere el país.