En un contexto internacional de rápida e inevitable
globalización y en donde ahora mismo, se están dando
intensas negociaciones comerciales dentro de la Organización
Mundial del Comercio, el ALCA y en un sinnúmero de acuerdos
bilaterales de comercio, es de la mayor urgencia tener muy claro el
papel de las zonas francas, dentro de estos procesos de liberalización
e integración.
A fin de explotar plenamente el potencial de expansión
y modernización económica que desencadenan las zonas
francas dentro de las economías nacionales, es preciso que estos
instrumentos de desarrollo, no se vean discriminados como resultado
de las condiciones de acceso a los mercados que sean negociadas.
En este sentido, el Comité de Zonas Francas
de las Américas, en representación de las Zonas Francas
del Continente Americano, presentó ante el Comité de
Negociaciones Comerciales del ALCA y ante el VII Foro Empresarial de
las Américas, una propuesta para que las producciones de las
Zonas Francas, puedan gozar de los beneficios de los programas de desgravación
arancelaria de los acuerdos al ALCA y que se busquen alternativas para
armonizar las normas e incentivos de las Zonas Francas.
En su propuesta, el Comité de Zonas Francas
de las Américas insta al grupo de Acceso a Mercados a que informe
al Comité de Negociaciones Comerciales del ALCA, sobre la importancia
que tiene el mecanismo de zonas francas dentro de los países
de Centroamérica y del Caribe como instrumento de generación
de empleo, valor agregado, transferencia de tecnología y diversificación
de sus exportaciones. Además, se le solicita al grupo de Acceso
a Mercados, que se logre la búsqueda de un consenso, a fin de
que los bienes manufacturados en zonas francas, se les dé acceso
a los beneficios arancelarios que se deriven del ALCA, siempre y cuando
se cumplan los requisitos de origen acordados.
Finalmente, se le solicita al grupo de Acceso a Mercados,
que busque un consenso para que se permita la utilización de
los centros logísticos internacionales amparados bajo el régimen
de zonas francas, de forma que los bienes provenientes de los países
miembros del ALCA que transiten por estos centros, conserven los beneficios
arancelarios del ALCA, siempre y cuando tales bienes no sean sujetos
a transformación.
ALCA
En las negociaciones comerciales que se están
realizando actualmente dentro del ALCA, existen algunos puntos de vista
divergentes sobre aspectos que son de gran importancia para las zonas
francas. Dentro de las negociaciones en el Taller sobre Inversión,
se esta discutiendo el tema de los requisitos de desempeño (que
son obligaciones que en ciertas ocasiones determinan los países
receptores de la inversión y que están presentes en muchas
de las legislaciones de zona franca en la región). En este sentido,
hay dos planteamientos dentro del proceso de negociación: por
un lado la prohibición al establecimiento de requisitos de desempeño
y por otro, la libertad al establecimiento de los mismos.

Vista de la
entrada a la Zona Franca de Zaratoga, Nicaragua
En el caso del Taller sobre Acceso a Mercados, se
quiere establecer si los bienes elaborados bajo los regímenes
especiales tales como admisión temporal, draw-back, zonas francas,
maquila y similares, se pueden o no beneficiar del programa de liberalización
arancelaria, o si pueden beneficiarse del programa de liberalización,
cumpliendo algunas condiciones tales como el pago de los aranceles
para materias primas o insumos importados de terceros países.
Por otro lado es muy importante estar atento a las
negociaciones dentro del Sub-Taller sobre Régimen de Origen,
por cuanto en el mismo se van a determinar las condiciones en que las
mercancías serán consideradas originarias de un país
de la región y por lo tanto, gozarán del programa de
liberalización arancelaria.
Cambios en el entorno
La creciente integración comercial está
configurando los espacios económicos regionales, de una forma
en que las zonas francas van a tener mayores posibilidades de intercambio
de bienes y servicios entre ellas. Con esto, se abre una posibilidad
enorme para el desarrollo de redes de proveedores entre las mismas
empresas de zona franca y permitirá de esta forma, maximizar
el valor agregado regional.
Las políticas de apertura comercial e integración
regional están modificando las condiciones de operación
de las zonas francas, creando nuevas oportunidades, pero también
retos muy importantes, que se traducen en una creciente presión
e incertidumbre sobre los desarrolladores de parques y las empresas
instaladas en ellos.
Para reducir la incertidumbre sobre el papel de las
zonas francas dentro de los procesos de negociaciones comerciales,
es primordial que el sector privado, los desarrolladores de parques
de zona franca, las empresas usuarias y las asociaciones de zona franca,
abran un espacio de diálogo con los representantes comerciales
de sus gobiernos, a fin de que la posición de negociación
de cada país, sea compatible con una visión de desarrollo
de largo plazo que fortalezca el régimen de zonas francas.
Esto cobra aún mayor importancia, si se consideran
las negociaciones que se están gestando entre los países
de Centroamérica con Estados Unidos, para el establecimiento
de un tratado de libre comercio entre las partes. Muy poco se ha dicho
sobre cómo se negociaran las condiciones de acceso al mercado
estadounidense de los productos amparados a la Iniciativa de la Cuenca
del Caribe (ICC), cómo se manejarán las subvenciones
a la exportación otorgadas en zona franca o cuáles serán
las reglas de origen establecidas.
En momentos en que la mayoría de los países
de la región enfrentan un entorno internacional desfavorable
e incierto, es necesario actuar con prontitud para generar la certeza
y seguridad que requieren los proyectos de inversión en nuestros
países.
El sector de zonas francas debe por lo tanto, promover
negociaciones comerciales que estimulen la integración de parques
de zona franca a escala regional, de forma que se facilite la complementariedad
en los diferentes procesos productivos de la cadena de agregación
de valor. De lograrse esta reorientación, se facilitaría
la instalación de nuevas inversiones que requieren relaciones
productivas y servicios, cada vez más complejos.